
Una época, un ícono, un día tonto...






Infancia traumática, obsesión por el detalle e incluso algunos apuntan que desconocimiento hacia el cuerpo femenino. Su madre murió tras el nacimiento de su hermana pequeña, a la que nunca conoció. El temor a encontrarla sin saber que era ella le hizo evitar mantener relaciones sexuales, y pintó a las niñas con un pequeño pene, además de calcetines a las que están desnudas.Así es su mirada hacia la profundidad del océano, su unión con el cielo, sus manos buscando algo inconcluso entre toneladas de arena salada, en un lugar donde no hay mar, sin embargo la sensación de vértigo es tan intensa como para sentirse en casa a kilómetros de distancia. Pero las cosas no cambian, no cambian, no cambian… El mar no se mueve, el niño sigue sentado en la orilla, Madrid acecha, la sirena calla.