Voz, ojos y oído

Nunca me había planteado escribir aquí sobre algún tema que hablase directamente de periodismo, carrera que estudié.
Y ahora sólo diré un nombre: David Beriain. Tiene 31 años y desde los 24 se ha dedicado a retratar guerras. Estuvo en mi universidad y nos contó cómo decidió dedicarse a lo que actualmente hace (algo que no voy a explicar porque con el video que he enlazado abajo es más que suficiente para entenderlo), cómo comenzó a hacer “periodismo de proximidad”, cómo comenzó a acercar a la gente las historias reales de la guerra, todas esas historias que pasan desapercibidas por los medios de comunicación, algo que un simple blog en Internet le permitió acercar a todo el mundo, un lado más humano de ese monstruo conocido como “guerra”. Tras hacer su ponencia ha puesto el video que he enlazado abajo y a más de una persona le asomó alguna lágrima… Y no es que de repente haya decidido colgarme una mochila y largarme a cualquier sitio a contar las cosas que suceden, sino que en el estado de catarsis que he quedado tras escucharlo y ver el video he vuelto a sentir esa ilusión que tenía cuando comencé la carrera, he vuelto a darme cuenta de que, sea el tema que sea y desde el lugar que sea, hay muchas más maneras de contar las cosas y que no el medio siempre va a ceñirnos, se puede si se quiere, da igual que se hable de política, de crisis o de cultura. Sigo firme en mi propósito de ser periodista y en la especialización que quiero hacer, y además, reafirmada en que se puede contar lo que no se ve para acercarlo a todo el mundo, de que hay modos pese a los corsés.

Y por ello esta actualización va dirigida a personas como David, que dedican su vida a ser todos esos sentidos de los que muchas veces carecemos. Y para mostrar que los periodistas, pese a la mala fama que se nos ha creado en algunos aspectos, somos esto. A los fotógrafos. A los realizadores.

Gracias David, ahora sé que sigo queriendo ser ojos, voz y oído.

Reportaje para ADN.es realizado por David Beriain, entre otros:
http://www.adn.es/adntv/20081223/PGL-0003-videos/XXX/1.html

Demasiado corazón

Conocí a Julio fotolog mediante. Aunque hoy en día haya quedado casi en el olvido fue un medio que me acercó a mucha gente interesante, y él entre ellos. Estudió periodismo y comunicación audiovisual y siempre me había parecido, además de una persona con la cabeza bien amueblada, que tenía un estilo característico, del que pronto me sentí atraída. Es como una joven mezcla entre Almodóvar y Tarantino, con un punto folclórico manchado en alguna gota de sangre. Algo que lo hace especial y que, segura estoy, nos hará que con el tiempo lo reconozcamos en cuanto veamos alguna creación nacida de él. Y es que Julio León Rocha tiene demasiado corazón...


El blog de Julio: 

Afternoon



Mi amigo Javi, mi cámara, el cielo nublado y una canción repiqueteando en mi cabeza. No es necesario más.

Cosas que no entiendo (Vol. I)

Me ha encantado que las palabras se queden encasilladas en el estómago de ese alguien. Nunca preguntes quién es, no lo hagas, pronto lo olerás. Le he sorprendido cada día desde que me conoce, de modo indirecto, le he tocado las narices, le he hecho cosquillas, le he dejado adivinar un trozo de mi puzzle. Creo que ha hecho que se le queden las palabras en la garganta. Debiera ser eso, o retraso mental.
Debo contarle que siempre me ha encantado pasar de todo. Lo que duele acaba olvidándose, haciendo más grande, aunque midas poco más de un metro sesenta. Se trata de un cortocircuito que va de la máquina que la reproduce, pasa por mis dedos, fugaz por el pensamiento, caduca, se cuelga del cartel de entrada de la nada, se coloca mi ropa, hace teatro, se atavia con una boina de lana, va y viene, es de mentira, es como el invierno en abril…
Todo ha rebotado de vez en cuando con ciertos brotes de envidia, de la que da risita. Me ha encantando saber siempre que no ofende quien quiere, no hace daño quien quiere, no insulta quien quiere. No te quita lo que quieres quien quiere, acaba por hacerte un favor. Y parece no entender que sus palabras están ahí atascadas cuando me mira a los ojos. O no. Soy yo, debe serlo. Al fin y al cabo sólo soy ignorante y conocedora, simplemente utilizo la música como terapia, o como estímulo, yo que sé, yo crezco siempre callada y revolviendo ovillos que muchos miran desde fuera, no quiero dejarles entrar, soy una araña. Un gato. Quizás ha dejado de encantarme no entender por qué las palabras siempre se quedan en el estómago de ese alguien…

Óscar Paz

En la moda, dicen, ya está todo inventado. Dicen, también, que prima la reinvención. Y desde luego, darle nuevas formas a algo que ya está consolidado es lo que se llega a considerar arte, las visiones y nuevos conceptos que toman los diseñadores. Lo que posteriormente marcará la tendencia. También es bien sabido lo difícil que es hacerse un hueco en el mundo de la moda, pero también digo yo que cuando se aprecia el brillo del talento en los que comienzan a dar sus pasos no queda más que levantarse el sombrero. Y si no obsérvese la imagen de esta bella modelo que, sin duda, nos transporta a una María Antonieta construida a base de retales para un corsé y una falda conseguida a través de estructura cuanto menos geométrica, cuanto menos original.


Tras este diseño no se esconde otro que Óscar Paz, un joven estudiante de moda que conocí a través de una pantalla de ordenador, algo nada raro en la época que vivimos. Me había llamado la atención tras ver miles de fotos de sus estilismos, sobre todo cuando lo vi ataviado con una camiseta de rallitas marinera, un gorrito estilo navy y un fino bigotito... Parecía sacado de un anuncio de Jean Paul Gaultier. Sabía que era divertido y cuando comencé a tomar confianza con él no era consciente del talento que se escondía tras la fachada de este gallego.

Una de las primeras cosas que supe de él fue que quería ser diseñador. Imaginé entonces a un pequeño Óscar respondiendo a los adultos ante el típico tópico de pregunta con un rotundo “quiero ser diseñador de moda”. Y se me amplía la sonrisa cuando me explica conceptos que tiene claros, como que quiere dirigirse a un público “que entienda la moda más allá del simple hecho de llevar una prenda”.

Para él la moda va más allá del negocio, la define como “una forma de vida y un modo de expresión para canalizar un talento, que proviene de una gran sensibilidad”. Además afirma que para esto “hay que tener una actitud de compromiso con la prenda”, tras declararse seguidor de algunos magnos como Balenciaga, Elie Saab, Houssein Chalayan, Alenxader Wang, Pucci, Balmain o Gaultier.

Actualmente se está preparando intelectualmente, llenando su cabeza de conocimientos, algo que afirma es totalmente importante para poder ser un gran profesional. Un claro ejemplo de esto es la sesión que realizó hace poquito con dos diseños suyos, a los cuales llegó a partir de la documentación, la experimentación y muchas horas de trabajo. Tras documentarse sobre épocas, estilos y diversos acontecimientos de ellas, así comienza su proceso de creación.



Para estos dos diseños se inspiró en las grandes familias francesas para el primero, en los comienzos del rock para el segundo. Y como una imagen vale más que mil palabras simplemente diré que, el sombrero, yo ya lo tengo levantado.