Siempre nos quedará youtube...

Cada día tengo más claro que el Ipod no tiene por qué estar peleado con costumbres románticas en cuanto a música. Encontré el otro día en el centro de Madrid, paseando, una tienda de vinilos increible (pequeña y escondida en una callecita, qué raro...). Me fue imposible comprar nada porque los ingresos de estudiante y gustos de coleccionista son un poco incompatibles (aunque de buena tinta me hubiera dado más de un capricho)...

Mi padre, como buen amante de la música, ya me dejó una bonita recopilación de vinilos entre los que cuenta con algunas perlas (como la colección de Pink Floyd). Y, ¿qué voy a hacerle si prefiero la sensación del pincha a los cascos?

Menos mal que siempre nos quedará Youtube para desquitarnos...


1 comentario:

Raquel dijo...

Precisamente pensé en esto hace dos noches...pensé que cuando amase una pequeña fortuna tal vez arregle el pinchadiscos que adorna mi lonja y que se cubre de polvo...y comienze a recopilar vinilos que me gusten. Es que no hay mejor sensación...imagínate una buhardilla llena de libros, de velas, un vinito y un montón de vinilos que la aguja desea acariciar...wow...empecemos a ahorrar ;)