Destierro de una almohadilla (VIII)

 
 -Desde que me dedico a soñar tendidas las pestañas en la ventana de un autobús, llego tarde a los sitios una, otra, otra vez. Suspiro demasiado, respiro lo justo, tomo aire cuando noto hundirse en el agua de la lluvia los sustratos de luces. Los libros se me quedan grandes, las páginas pequeñas, escribo en los márgenes y dibujo sobre el vaho. Las letras cambian de lugar e imagino los poemas de Baudelaire convirtiéndose en foscos trozos de colores rotos. Y un fonograma, un trozo de silencio. Algo demasiado fuerte para mis oídos.
-Deberías escribirle una nota.
-Debería escribir un libro.
-No, tal vez deberías viajar con los ojos cerrados...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

realmente debrias escribir un libro
me ha encantado porque me he visto ami misma sentada en los asientos que van al revés en el autobus y mirando por la ventana

lachicaqueseescondiaenelpatiodelcolegio dijo...

q bonito